El síndrome de las presentaciones aburridas

El síndrome de las presentaciones aburridas

Tienes que presentar en tu empresa y sabes que es una misión de riesgo. Por eso te preparas a consciencia: armas con cuidado el PowerPoint,  destacas los datos duros así como los detalles que consideras importantes, ensayas el discurso e incluso tienes algunos chistes y anécdotas para hacer reír a tu audiencia.

 

Sientes que estás listo y llega el gran día.  Empiezas con mucho entusiasmo, sin embargo, conforme avanzas te das cuenta que estás perdiendo la atención: la mirada perdida de algunos te dice que su mente está en otro lado, los disimulados bostezos de los jefes, la inquietud de la compañera que se retuerce en el asiento. Pero el signo más grave está en los que se refugian descaradamente en el celular ¡Están chateando en tu cara e inclusive se ríen de los memes! Has perdido a tu público. El resto de la presentación se convierte en un calvario para ti. Ni los chistes te pueden salvar ya; perdiste el ánimo y sólo quieres terminar lo más pronto posible, escurrirte por debajo de la puerta y no volver a ver a nadie. Un verdadero oso.

No permitas que tu público se duerma durante la presentación. Sorpréndelo

¿Qué pasó? Sabes que era interesante tu tema, tenía datos importantes para la empresa y además te habías preparado, al parecer, a consciencia.  Estás ante el Síndrome de las presentaciones aburridasdonde no importa que el fondo sea relevante, si la forma es la misma de siempre.

 

En Big Balloon hemos estudiado el problema a fondo y tenemos remedios para atacar este frustrante padecimiento, tan común hoy en día.

 

 

Con esta pequeña guía podrás revertir los efectos de las presentaciones tradicionales y evitar así caer en las prácticas que duermen al público:

Coloca en el papel principal a tu interlocutor: él es el héroe de la historia.

1. Cambia el punto de vista. Ya sabemos que nuestro mensaje es muy importante, pero ¿porqué tendría que interesarle a los demás? Si en el pasado reciente se hablaba de segmentar a nuestra audiencia para tratar de encontrar intereses comunes, hoy es necesario que empoderes a tu interlocutor y lo conviertas en el héroe de la historia.

 

En la medida que a la persona a la que te diriges perciba que tiene el papel principal dentro de tu narrativa, quedando en claro su misión, retos, aliados y oponentes, podrá apropiarse de ella y, no sentir que le hablan, sino que él es el que está hablando a través tuyo.

La idea principal de la presentación debe poder ser resumida en una frase.

2. Dímelo con una frase. Aunque tu presentación sea extensa y contenga mucha información, todo el trasfondo debe poder contenerse en una única y poderosa frase que explique y justifique la totalidad del contenido. Esta idea generadora es la que debe articular todo el discurso y constituye el mensaje principal que deberá quedar en la mente de tu público.

 

Presenta una historia atractiva y convincente.

3. Cuéntamelo con una historia. Crea una narrativa para desarrollar tu discurso. Parte de la necesidad de solución de un conflicto y estructura tu presentación a partir de un planteamiento, nudo y desenlace. No olvides incluir la misión, el reto, los aliados y los oponentes propios de toda narrativa.

 

El medio debe ser congruente con el tipo de mensaje.

4. Elige el mejor medio. Para cada tipo de mensaje hay un medio ideal. Diversifícate para poder impactar a tu audiencia. La elección del soporte debe estar en relación con el tipo de mensaje. Sal del PPT y explora presentaciones interactivas, landpages, dashboards y videos.

 

Piensa visual, siempre visual.

5. Convierte tus insights en imágenes. En la medida que puedas traducir tu mensaje a un lenguaje visual ganaras en mayor poder de penetración y retención. Hoy como nunca, la imagen comunica.

Fuente: Duarte Nancy, I. (2012). Presentaciones Persuasivas. Barcelona, España.

 

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April 22, 2019